-Pero, ¿qué puedo hacer?, ¿cómo quedarme de brazos cruzados durante su adiós?, no sé...no lo entiendo...no puedo...
-No solloces más, no es eso. Tú sólo tienes que ser justo con ella. Aceptar su decisión. Necesita tiempo, necesita mirar y pensar en ella misma. Te quiere, pero quererse no es siempre suficiente. Si ella es para tí, si todas vuestras promesas y vuestras ilusiones son ciertas, tranquilo, porque volverá a tí. Y si no, sé listo y cuídala, porque no encontrarás una amiga mejor que ella.
-No sé...supongo que tienes razón. Gracias, Clara, te haré caso. Muchas gracias. Hasta pronto.
-Hasta pronto, un beso.
-Besos, chao.
-Chao.
(...)
un tiempo después, un guiño a la nostalgia hizo hablar a tu subconsciente. Tranquila, lo que me dijiste aún lo siento, así que no tengo nada que olvidar. Y es mejor así, ahora estamos bien, y puedes contar conmigo para lo que quieras, porque eres mi mejor amiga, y quiero que seas feliz.Muy, muy feliz. Besos.
sábado, noviembre 26, 2005
jueves, noviembre 24, 2005
4 minutos y 43 segundos para dos lágrimas
A veces las piernas se me duermen...
A veces todo va demasiado deprisa y no entiendo porqué ya nadie se atreve a asomarse a mis ojos e intentar ver un poco más allá, o a pasear sus ansiedades o su sed por mis labios resecos...
A veces deseo hacerme a la mar, y dejar que perseguir un horzonte sea lo único que me mueva, moverme para huir de lo que aún no sé qué soy...
A veces quisiera que no me creyeses cuando te digo que no me importa que te vayas con él, que yo estaré bien, que lo primero es que tú estés bien...pero se me hace difícil hacertelo creer cuando llevo demasiado tiempo olvidándome de que también es importante que yo sonría.
Aún así, a veces, sonrío, y siempre sueles estar tú por ahí cuando lo hago.
A veces bailo hasta que se me duermen las piernas...
este post está dedicado a tí, que eres mi mejor amiga y que sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, y que siempre te voy a apoyar. mil besos!!!
play: "haligh, haligh, a lie, haligh" de Bright Eyes
A veces todo va demasiado deprisa y no entiendo porqué ya nadie se atreve a asomarse a mis ojos e intentar ver un poco más allá, o a pasear sus ansiedades o su sed por mis labios resecos...
A veces deseo hacerme a la mar, y dejar que perseguir un horzonte sea lo único que me mueva, moverme para huir de lo que aún no sé qué soy...
A veces quisiera que no me creyeses cuando te digo que no me importa que te vayas con él, que yo estaré bien, que lo primero es que tú estés bien...pero se me hace difícil hacertelo creer cuando llevo demasiado tiempo olvidándome de que también es importante que yo sonría.
Aún así, a veces, sonrío, y siempre sueles estar tú por ahí cuando lo hago.
A veces bailo hasta que se me duermen las piernas...
este post está dedicado a tí, que eres mi mejor amiga y que sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, y que siempre te voy a apoyar. mil besos!!!
play: "haligh, haligh, a lie, haligh" de Bright Eyes
domingo, noviembre 13, 2005
7
El día q tú naciste, yo corría después de mis clases de 2º de E.G.B. camino de mis clases de Judo, con la ilusión de llegar a tiempo de jugar a fútbol en el tatami.
Cuando tú cumplías 7 años, yo robaba un beso de la chica más mayor de la clase de mi primer año de instituto.
Cuando tú empezaste el instituto, yo acababa de comprarme el bajo, y había empezado a tocar.
El viernes, la chica que se llama como tú, pero al otro lado de la barra, me ponía caritas para que la hiciera caso y dejara de bailar contigo.
Ayer, vimos juntos una peli de miedo, y hubiera dado cualquier cosa por oirte tocar el piano...
Hoy, me pregunto por qué estoy pensando tanto en una chica de 16 años...
play: "kindergarten", de denueve ("el adiós salvaje")
este post está dedicado a pros, por nuestras conversaciones sobre la adolescencia, y, por supuesto, a esa chica a la que espero oir pronto tocar el piano
Cuando tú cumplías 7 años, yo robaba un beso de la chica más mayor de la clase de mi primer año de instituto.
Cuando tú empezaste el instituto, yo acababa de comprarme el bajo, y había empezado a tocar.
El viernes, la chica que se llama como tú, pero al otro lado de la barra, me ponía caritas para que la hiciera caso y dejara de bailar contigo.
Ayer, vimos juntos una peli de miedo, y hubiera dado cualquier cosa por oirte tocar el piano...
Hoy, me pregunto por qué estoy pensando tanto en una chica de 16 años...
play: "kindergarten", de denueve ("el adiós salvaje")
este post está dedicado a pros, por nuestras conversaciones sobre la adolescencia, y, por supuesto, a esa chica a la que espero oir pronto tocar el piano
domingo, noviembre 06, 2005
breve y triste historia de amor
Cuando Marcos terminó el colegio había aprendido tres cosas: que sólo tenía 2 amigos, que más valía quedarse callado y que el mundo es cruel.
Cuando Bea terminó el colegio había aprendido tres cosas: que todo el mundo la quería, que con una sonrisa era capaz de todo y que el mundo estaba pendiente de ella.
Cuando Marcos encontró a Bea, o Bea encontró a Marcos, fue sentados en el pupitre de su primer día de clase del instituto. Ella se presentó, y el sólo correspondió. No hablaron más. Marcos pensó de Bea que era guapa, pero parecía tonta. Bea pensó de Marcos que era raro, pero parecía bueno.
Cuando ambos terminaron el instituto eran buenos amigos, no los mejores amigos, simplemente buenos amigos, esos que son poco más que compañeros de clase. Pero lo que Marcos no sabía es que la última vez que Bea le miró a los ojos vio desencanto y frustración, pero se enamoró. Y Bea no sabía que la última vez que Marcos la llamó por teléfono sólo quería decirle "te quiero", y no pedirle los apuntes de literatura.
Cuando Bea terminó el colegio había aprendido tres cosas: que todo el mundo la quería, que con una sonrisa era capaz de todo y que el mundo estaba pendiente de ella.
Cuando Marcos encontró a Bea, o Bea encontró a Marcos, fue sentados en el pupitre de su primer día de clase del instituto. Ella se presentó, y el sólo correspondió. No hablaron más. Marcos pensó de Bea que era guapa, pero parecía tonta. Bea pensó de Marcos que era raro, pero parecía bueno.
Cuando ambos terminaron el instituto eran buenos amigos, no los mejores amigos, simplemente buenos amigos, esos que son poco más que compañeros de clase. Pero lo que Marcos no sabía es que la última vez que Bea le miró a los ojos vio desencanto y frustración, pero se enamoró. Y Bea no sabía que la última vez que Marcos la llamó por teléfono sólo quería decirle "te quiero", y no pedirle los apuntes de literatura.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)