sábado, junio 24, 2006

el hombre que casi conoció a Michi Panero

Estaba acodado en la barra de aquel bar; la misma barra donde yo acababa de posar mi bolígrafo sobre mi cerrado y adormitado cuaderno. Justo fue ahí donde él perdió un segundo su mirada para después preguntarme si era un diario, eran apuntes o un cuaderno de cuentas. Yo, algo azorado, le contesté que simplemente contenía ideas, textos o relatos, esas cosas que se me pasan por la cabeza. Se acercó un poco más, preguntándome si era escritor entonces, yo sólo acerté a decirle, que era una distracción. Me corrigió. “Es un vicio”. Acto seguido, se giró al camarero y le pidió otro vino, al cual le acompañé. Hablamos, bueno, más bien habló, acerca de escribir, de la vida, de los amargos sabores que destilan las mejores líneas. Yo mientras le escuchaba atento, estudiando su rostro ajado, más por los excesos y el vino, que por los años. Por un segundo, creo que estuvo a punto de empezar a hablar de sí mismo, antes de volver a su taburete para desplomarse sobre la barra, advirtiéndome de que escribir me podrías arruinar, y que era demasiado tarde para seguir en aquella barra.

Salí de allí desconcertado, e intentando asociar ese rostro a otro que rondaba mi cabeza, y me era familiar. Una semana más tarde, al abrir el periódico, me encontré aquel rostro ajado en la sección de cultura, junto a un titular que rezaba “Muere es Astorga Michi Panero, uno de los hijos del desencanto”.

(me ausiento por unos días a olvidarme, al norte del norte; cuidaros mucho, y hasta pronto)




miércoles, junio 21, 2006

instrucciones para hacer que un silencio sea incómodo

[...]

-¿Estás bien?
-Sí.
-¿Seguro?
-Claro.
-...pues no lo parece.
-No te preocupes, no me pasa nada.
-No me lo creo.
-De veras, que estoy bien.
-¿Seguro?
-Sí.
-No sé...pero no me lo creo.
-Pues no te lo creas, pero estoy bien.
-¿Ves?
-¿Qué?
-Estás borde, así que no estás bien.
-...
-Bueno, ¿qué?
-¿Qué de qué?
-¿No me lo vas a contar?
-¿El qué?
-Lo que te pasa.
-Nada, no me pasa nada.
-Ya...
-¿Qué?
-Que no me lo creo.
-...
-...¿y no me lo vas a contar?
-¿El qué?
-Lo que te pasa.
-Ya te he dicho que no me pasa nada.
-Ya, por eso estás así.
-Así, ¿cómo?
-Así...
-...
-¿No vas a decir nada?
-¿Qué quieres que diga?
-Lo que te pasa.
-Nada. No me pasa nada.
-Mira, no me lo cuentes si no quieres, pero a tí te pasa algo...y no me mires así, porque sabes que tengo razón.
-Vale...
-Vale...

[...]

play:"nunca me entero de nada", de Los Planetas

jueves, junio 15, 2006

menestra

-¿Me quieres?
-Claro.
-¿Mucho?
-Sí.
-¿Así?
-Así, y más.
-¿Y me querrás siempre?
-Claro que sí.
-¿Y si me hago vieja?
-También.
-¿Y si me hago fea?
-Te querré igual.
-¿Aunque no te haga caso?
-No me gustaría, pero sí.
-¿Y si te miento?
-Tampoco me gustaría...pero te querría igual.
-Entonces...¿siempre me vas a querer mucho?
-Claro.
-¿De verdad?
-Sí.
-¿Me lo prometes?
-Mira, hacemos una cosa, tú te acabas la menestra, y yo te prometo que siempre te voy a querer mucho, ¿vale?

viernes, junio 02, 2006

la última noche

-Hoy queda prohibido decirnos todo aquello que no sean palabras bonitas.
-Me duele el estómago…¿qué decías?
-Nada, ¿te duele mucho?
-Algo… además este maldito vestido me está matando.
-¿Por?
-Me aprieta.
-Ah… ¿por qué no te desnudas y te metes en la cama? Yo mientras te preparo una infusión.
-Una infusión, sí, eso sería lo mejor.
-¿Qué prefieres?, ¿té, manzanilla,…?
-Manzanilla, gracias.
-Voy a la cocina a prepararla. Tú mejor quítate eso y metete en la cama.

[…]

-Ten cuidado, está caliente.
-Mejor déjala encima de la mesita, hasta que se enfríe un poco.
-Vale… no te traje azúcar, ¿quieres que vaya a por él?
-Sí, gracias.

[…]

-Aquí tienes, ¿la tomas ya?
-Sí.

-Gracias por cuidarme.
-No es cuidarte, es sólo una manzanilla.
-¿Dónde dejo la taza?
-Ahí mismo, luego la recojo.
-Vale… metete, quiero abrazarte.
-Me desnudo y voy.
-¿Entras bien?
-Sí… ¿tú estás cómoda?
-Mucho… que calentita está tu piel…
-Hace calor.
-Abrázame fuerte.
-¿Aún te duele?
-Un poco, pero no es por eso.
-Supongo.
-No quiero que sea nuestra última noche.
-No puede ser de otra manera, y lo sabes…pero no llores…shhhh…sabes que no es porque no te quiera, pero entiende que no puedo seguir así.
-Hagamos el amor.
-¿Ya no te duele el estómago?
-Menos, en un ratito se me pasará…bésame, al menos.

[…]

-Tus besos deben ser curativos, ya apenas me duele.
-Tendré que patentarlos.
-Es todo tan lindo…el cuarto a media luz, ese disco de jazz, tú…
-Quería regalarte lo que siempre me pediste y nunca te di…era casi una deuda.
-¿Por eso lo dejaste para la última noche?...hagamos el amor, entonces…
-Shhh…esas cosas no se piden…

[…]