Por más que mire al techo, por más que mire al suelo, por más que pierda mi vista por la ventana, por esa ventana que llevo más de 15 años mirando a su través, buscando historias, vidas y mis recuerdos, sigo vacío.
Ya no encuentro las palabras. No me quedan apenas historias que contar. Tampoco me ocurren a mí. Ni tan siquiera tengo historias que quisiera vivir, que imaginarme que vivo para contarlas. No me queda nada.
Y el genio ya no me escucha; no quiere saber nada de mi cuarto deseo.
(sonando "cuarto deseo", de refree)