Eran las 5 a.m. o así cuando Da y yo entramos en aquella discoteca. Da buscaba una de esas mujeres que le sedujeran como a un hombre, aunque acabarían humillándolo como a un niño. Yo sólo buscaba sacudirme esta maldita soledad, o quizá el principio de un abrazo, aunque me conformase con una sonrisa, después de todo, nunca he pedido mucho para ser feliz. Fue en ese momento, al poco de entrar, mientras deambulábamos por las inmediaciones de la pista, cuando la ví. Se parecía a Jean Seberg, o al menos, a la imagen q yo tengo de Jean Seberg. Estaba apoyada en una de las barras, sola y con cara de aburrida, pero con un estilo que nadie más de allí podría ni tan siquiera rozar, con aquella camiseta preciosa, sus vaqueros y sus zapatillas, y aquella corbata como cinturón. No sé cómo ni dónde dejé olvidada toda mi timidez, que es mucha, para sacar las fuerzas de hablarla; supongo que me sentí en un ahora o nunca, y puestos a elegir entre susto o muerte, elegí susto...
Dos minutos después de mis primeras palabras, que hoy apenas recuerdo pero sé que eran sobre su estilo y sobre escapar de aquel lugar de sonidos de máquina y postadolescentes prefabricados, Tete y yo sonreíamos y cantábamos preciosas canciones, a pesar de la música horrible que sonaba, sonrientes por haber encontrado a alguien así, yo a ella, ella a mí. Al rato salimos fuera, a desintoxicar nuestros oidos escuchando turnedo en su móvil, y a cantar ese tema de Mucho Muchacho y Chica Sara con uno de sus amigos. Sólo volvimos dentro para recoger mi cazadora y despedirnos, yo de Da, ella de sus amigas.
Dimos un breve paseo hasta su casa, por calles para mí desconocidas, pero que se iban llenando de magia con su sonrisa. Entre ambos, un bocata de bacon-queso, y mil abrazos cada 10 pasos.
Media hora más tarde, Tete y yo nos despedíamos a la puerta de su casa, cargándonos de promesas, canciones, sonrisas y abrazos, y descubriendo que aquel hasta pronto dolía más de lo esperado.
Desde aquella mañana, no he encontrado un bocata de bacon-queso que supiera igual de bien, ni un motivo mejor para alargar mis sonrisas que recordarla, o leer sus mensajes.
(para Tete, para aquel fin de semana en Logroño, para todas las cartas que llegaran, los mensajes, ... para que no se nos agote la magia)
jueves, diciembre 22, 2005
viernes, diciembre 16, 2005
electrón (una charla imaginaria...por ahora)
[...]
-¿Conoces la historia del electrón?
-Pero, ¿eso no es parte de una molécula?
-Sí, pero, como todo, tiene su historia.
-Ah,... pero tú me dijiste por teléfono que querías verme para hablar de algo importante de tí, y de mí...
-Y así es. Déjame que te cuente, y lo comprenderás:
El electrón gira alrededor del núcleo. En eso estamos todos de acuerdo. Siempre está de acá para allá, no sabe estarse quieto. Por eso el electrón nunca acaba de encontrar su sitio, pero bueno, eso ya lo dijo Heissemberg, y en el fondo, no es tan importante. Lo importante es saber porque el electrón da vueltas y vueltas alrededor del núcleo. Los físicos dirán que es por las fuerzas de atracción, y en eso tienen razón, pero yo sé algo que ellos no, y es cual es la causa de esas fuerzas: el amor. Sí, no me mires con esa cara, sabes que no estoy loco, o no tanto. Pero es así, ya que nuestro querido electrón, está enamorado de un bello protón. No de uno cualquiera, sino de ese que ni tú ni yo sabemos diferenciar; pero él sí. Y allí está su protón, con otros cuantos protones, y rodeado de todos esos nucleones, tan grandes y pesados, que nuestro querido electrón se siente tan poca cosa a su lado que se aleja de él, porque se siente poca cosa, pero en seguida vuelve, porque no sabe vivir sin estar cerca, y vuelve a avergonzarse y a irse, y así...qué negativo es nuestro pequeño electrón, ¿verdad? Siempre alrededor de su querido protón, ahora me voy, porque soy poquito para tí, pero ahora mismo vuelvo, porque necesito tanto verte... Es tan confuso nuestro pequeño amigo...¿sabes?, muchas veces se pregunta por qué no lanzarse hacia su protón, pero tiene tanto miedo de hacerlo, y que algo salga mal, y hacerle daño a su querido protón, y que los dos queden rotos en quaks, y aunque entonces puedan estar juntos, ya no sean ellos, que nuestro querio electrón, presa de su miedo al "que pasará si...", se quedará orbitando, anhelando a ese protón, que casi podíamos decir suyo;solo...
-...y bien, ¿qué te ha parecido?
-... (ahora te toca decir a tí)
(para 7, mi bello Protón)
play: "la tristeza del electrón", de Parade (s/t)
-¿Conoces la historia del electrón?
-Pero, ¿eso no es parte de una molécula?
-Sí, pero, como todo, tiene su historia.
-Ah,... pero tú me dijiste por teléfono que querías verme para hablar de algo importante de tí, y de mí...
-Y así es. Déjame que te cuente, y lo comprenderás:
El electrón gira alrededor del núcleo. En eso estamos todos de acuerdo. Siempre está de acá para allá, no sabe estarse quieto. Por eso el electrón nunca acaba de encontrar su sitio, pero bueno, eso ya lo dijo Heissemberg, y en el fondo, no es tan importante. Lo importante es saber porque el electrón da vueltas y vueltas alrededor del núcleo. Los físicos dirán que es por las fuerzas de atracción, y en eso tienen razón, pero yo sé algo que ellos no, y es cual es la causa de esas fuerzas: el amor. Sí, no me mires con esa cara, sabes que no estoy loco, o no tanto. Pero es así, ya que nuestro querido electrón, está enamorado de un bello protón. No de uno cualquiera, sino de ese que ni tú ni yo sabemos diferenciar; pero él sí. Y allí está su protón, con otros cuantos protones, y rodeado de todos esos nucleones, tan grandes y pesados, que nuestro querido electrón se siente tan poca cosa a su lado que se aleja de él, porque se siente poca cosa, pero en seguida vuelve, porque no sabe vivir sin estar cerca, y vuelve a avergonzarse y a irse, y así...qué negativo es nuestro pequeño electrón, ¿verdad? Siempre alrededor de su querido protón, ahora me voy, porque soy poquito para tí, pero ahora mismo vuelvo, porque necesito tanto verte... Es tan confuso nuestro pequeño amigo...¿sabes?, muchas veces se pregunta por qué no lanzarse hacia su protón, pero tiene tanto miedo de hacerlo, y que algo salga mal, y hacerle daño a su querido protón, y que los dos queden rotos en quaks, y aunque entonces puedan estar juntos, ya no sean ellos, que nuestro querio electrón, presa de su miedo al "que pasará si...", se quedará orbitando, anhelando a ese protón, que casi podíamos decir suyo;solo...
-...y bien, ¿qué te ha parecido?
-... (ahora te toca decir a tí)
(para 7, mi bello Protón)
play: "la tristeza del electrón", de Parade (s/t)
sábado, diciembre 10, 2005
viktor
El hombre siempre ha buscado dos cosas: la inmortalidad y la felicidad. Yes quizá por ello por lo que el hombre desea en lo más profundo de su ser tener un hijo. Para seguir aquí, aunque sea como el 50 % de un genoma, y para tener la excusa de volver a ser un niño, poder volver a jugar a ser feliz. Viktor, mi padre, al igual que todo hombre, también lo deseaba. Pero le obsesionaba tanto que eligió el camino más largo, retorcido y difícil. Y así fui creado, a partir de los retales de otros, igual que una abuela hace una manta con las lanas viejas y con restos de viejas mantas, con ese colorido tan peculiar y con esa exclusividad. Pero no quisiera hablar de mí, pues ya me conoceis demasiado bien (o, al menos, tanto como para deformarme en monstruo de cabeza cuadrad y grandes tornillos en el cuello), sino de Viktor, mi padre.
Seguramente todos recordais que le trataban de loco, pero como ya dije, no estaba loco, sólo eligió el camino más complicado para conseguir lo que tanto ansiaba, el sueño de todo hombre; su hijo. Mas yo, como otros tantos hijos, no me convertí en lo que el creía, en lo que el quería. Y, dada mi extravagante naturaleza, Viktor, mi padre, me repudió. Pero no le guardo rencor por ello, supongo que le aterró el verse tan frustrado. Y me abandonó. Viktor, mi padre, como todo hombre sensato, tenía demasiado miedo de sí mismo. Y eso le volvió loco.
Hacía tiempo que no pensaba en él, en Viktor, mi padre. Creo que, en el fondo, me gustaría volverle a ver. Si lo ven, por favor, díganle que su hijo lo espera todavía, al norte del norte.
play: "consecuencias de un mal uso de la electricidad", de Parade.
Seguramente todos recordais que le trataban de loco, pero como ya dije, no estaba loco, sólo eligió el camino más complicado para conseguir lo que tanto ansiaba, el sueño de todo hombre; su hijo. Mas yo, como otros tantos hijos, no me convertí en lo que el creía, en lo que el quería. Y, dada mi extravagante naturaleza, Viktor, mi padre, me repudió. Pero no le guardo rencor por ello, supongo que le aterró el verse tan frustrado. Y me abandonó. Viktor, mi padre, como todo hombre sensato, tenía demasiado miedo de sí mismo. Y eso le volvió loco.
Hacía tiempo que no pensaba en él, en Viktor, mi padre. Creo que, en el fondo, me gustaría volverle a ver. Si lo ven, por favor, díganle que su hijo lo espera todavía, al norte del norte.
play: "consecuencias de un mal uso de la electricidad", de Parade.
miércoles, diciembre 07, 2005
juego al juego
1) Si yo fuera una estación del año sería: Otoño
2) Si yo fuera un mes sería: Diciembre
3) Si yo fuera un día de la semana sería: Sábado
4) Si yo fuera un momento del día: La madrugada, sobre las 3 a.m.
5) Si yo fuera un planeta sería: Plutón
6) Si yo fuera un animal sería: un erizo
7) Si yo fuera un paisaje sería: Los tejados q se ven desde mi ventana
8) Si yo fuera un líquido sería: agua
9) Si yo fuera un instrumento musical sería: un piano para q me acariciases, sino una melódica 10) Si yo fuera un sentimiento sería: amor
11) Si yo fuera una palabra sería: tú
12) Si yo fuera una fruta sería: mandarina ( naranjito, por aquello de la quinta)
13) Si yo fuera un verso sería: "ríete de este torpe muchacho que te ama" Pablo Neruda
14) Si yo fuera una canción sería: Principios de Agosto, de Migala
15) Si yo fuera un alimento sería: hiperproteico
16) Si yo fuera una parte del cuerpo sería: los labios
17) Si yo fuera un olor sería: a tierra mojada
18) Si yo fuera un objeto sería: un cuaderno
19) Si yo fuera una figura geométrica sería: un trapecio isósceles
20) Si yo fuera un regalo sería: una sorpresa (¿buena?)
21) Si yo fuera una flor sería: un crisantemo
22) Si yo fuera una piedra o mineral sería: canto rodado
23) Si yo fuera un personaje histórico o famoso sería: Lavoisier
24) Si yo fuera un color sería: gris
25) Si yo fuera una ciudad sería: León (después de tanto tiempo, no puedo ser Donosti, aunq lo desease)
26) Si yo fuera un dolor sería: una cicatriz de esas q siempre están a medio abrir
27) Si yo fuera un mar sería: el Mar Menor (por algo aprendí a hablar y a andar allí)
28) Si yo fuera un idioma sería: islandés
29) Si yo fuera un programa de tv sería: la carta de ajuste
30) Si yo fuera un libro sería: "lo peor de todo", de Ray Loriga (o "Snoop", pero como ese es mío y no se ha publicado oficialmente, no vale)
31) Si yo fuera un recuerdo sería: dulce, inocente, emocionante y añorado
32) Si yo fuera una imagen sería: una vela temblando en la oscuridad
33) Si yo fuera protagonista de una película sería: Rick Blane
este juego lo cogí del blog de Patry (http://sleepingwords.blogspot.com), y os animo a todos a hacerlo (ya sabeis, corta-pega y me lo dejais en comentarios)
volvamos a ser niños ahora q se acerca la navidad!!! juguemos!!!
2) Si yo fuera un mes sería: Diciembre
3) Si yo fuera un día de la semana sería: Sábado
4) Si yo fuera un momento del día: La madrugada, sobre las 3 a.m.
5) Si yo fuera un planeta sería: Plutón
6) Si yo fuera un animal sería: un erizo
7) Si yo fuera un paisaje sería: Los tejados q se ven desde mi ventana
8) Si yo fuera un líquido sería: agua
9) Si yo fuera un instrumento musical sería: un piano para q me acariciases, sino una melódica 10) Si yo fuera un sentimiento sería: amor
11) Si yo fuera una palabra sería: tú
12) Si yo fuera una fruta sería: mandarina ( naranjito, por aquello de la quinta)
13) Si yo fuera un verso sería: "ríete de este torpe muchacho que te ama" Pablo Neruda
14) Si yo fuera una canción sería: Principios de Agosto, de Migala
15) Si yo fuera un alimento sería: hiperproteico
16) Si yo fuera una parte del cuerpo sería: los labios
17) Si yo fuera un olor sería: a tierra mojada
18) Si yo fuera un objeto sería: un cuaderno
19) Si yo fuera una figura geométrica sería: un trapecio isósceles
20) Si yo fuera un regalo sería: una sorpresa (¿buena?)
21) Si yo fuera una flor sería: un crisantemo
22) Si yo fuera una piedra o mineral sería: canto rodado
23) Si yo fuera un personaje histórico o famoso sería: Lavoisier
24) Si yo fuera un color sería: gris
25) Si yo fuera una ciudad sería: León (después de tanto tiempo, no puedo ser Donosti, aunq lo desease)
26) Si yo fuera un dolor sería: una cicatriz de esas q siempre están a medio abrir
27) Si yo fuera un mar sería: el Mar Menor (por algo aprendí a hablar y a andar allí)
28) Si yo fuera un idioma sería: islandés
29) Si yo fuera un programa de tv sería: la carta de ajuste
30) Si yo fuera un libro sería: "lo peor de todo", de Ray Loriga (o "Snoop", pero como ese es mío y no se ha publicado oficialmente, no vale)
31) Si yo fuera un recuerdo sería: dulce, inocente, emocionante y añorado
32) Si yo fuera una imagen sería: una vela temblando en la oscuridad
33) Si yo fuera protagonista de una película sería: Rick Blane
este juego lo cogí del blog de Patry (http://sleepingwords.blogspot.com), y os animo a todos a hacerlo (ya sabeis, corta-pega y me lo dejais en comentarios)
volvamos a ser niños ahora q se acerca la navidad!!! juguemos!!!
sábado, diciembre 03, 2005
cosas que nunca te diré (...o quizá sí?)
Nunca te diré que cada vez que te oigo cantar, todo mi yo es sacudido por un escalofrío, y que mi corazón se acelera pensando....ojalá esa balada fuera para mí...
Nunca te diré que tuve ganas de cortar las manos de J cuando, de broma, tomo por un segundo las tuyas...
Nunca te diré que sí sabía que te cantaría esa canción, y que se me escapó una lágrima en tu abrazo, y que tu gracias me emocionó...
Nunca te diré que hace tiempo que debería de haberte aparatado de mi cabeza, pero que ni lo he hecho, ni quiero hacerlo...
Nunca te diré todo lo que siento, porque aún no te he oido tocar el piano...o, al menos, hasta que tenga una excusa mejor.
Nunca te diré que tuve ganas de cortar las manos de J cuando, de broma, tomo por un segundo las tuyas...
Nunca te diré que sí sabía que te cantaría esa canción, y que se me escapó una lágrima en tu abrazo, y que tu gracias me emocionó...
Nunca te diré que hace tiempo que debería de haberte aparatado de mi cabeza, pero que ni lo he hecho, ni quiero hacerlo...
Nunca te diré todo lo que siento, porque aún no te he oido tocar el piano...o, al menos, hasta que tenga una excusa mejor.
jueves, diciembre 01, 2005
desmontándome
Como Harry, o como un simple juego de Lego, o el fuerte de Playmobil sobre la alfombra del salón, siempre llega un momento en el que toca desmontar, quitar una a una y poco a poco cada pieza, para poder guardarla en el que alguien dijo una vez que debería ser su sitio. Como todos saben, incluso Harry, desmontar es una tarea tediosa, y que siempre acaba por dejar todas las piezas descolocadas en la que es su caja, pero no en su sitio. Supongo que por eso temo muchas veces que pueda estar dejando mis piezas en un sitio equivocado, o quizá lleve tanto tiempo armado que se ha perdido la caja original, y por eso nada acaba de encajar. ¿Por qué nunca leemos los manuales de instrucciones?
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