lunes, febrero 27, 2006

un banco en un parque

Nunca pensé, cuando todas aquellas tardes salía a pasear hasta el parque de cerca de casa, que el simple hecho de poder sentarme a ver atardecer entre las hojas de los árboles sin más preocupación mientras pensaba en mis cosas es lo que me diferenciaba, lo que me hacía saber que era una persona libre, y no un exclavo de las rutinas y las obligaciones.

Hace más de seis años que no puedo hacer eso, ni tan siquiera una tarde de domingo...

Hace apenas diez meses que me he dado cuenta de esto...

Hace apenas 8 meses que fue mi cumpleaños...y ya han pasado 23 años y unos 8 meses desde que nací.

martes, febrero 21, 2006

esa chica rubia de la cámara digital

Te acercaste con una sonrisa ancha vistiendo tu timidez, con tu cámara, y la de tu amiga del sol naciente, en las manos. Me pediste una foto juntas; una con cada cámara; una para cada una, con la catedral de fondo, mientras te disculpabas porque yo posara el boli y mi cuaderno naranja en aquel banco.

Posábais sonrientes, con esa felicidad cálida y apresurada de quien sabe que, aquella noche de domingo, se despedirían para largo, quizá, para siempre.

Con una sonrisa amplia, iluminando tu cara, me agradeciste el sacaros las fotos. Mentiría si no confesase que, durante 3 minutos, me enamoré de tí. Quizá por eso me gusta imaginaros bañadas de lágrimas, abrazadas junto a un tren, vestidas de despedida.

play: "the gate", de Belle and Sebastian

jueves, febrero 16, 2006

miss b

Como cada día, me asomo a mi ventana, a esta, donde os dejo notas como esta de cuando en cuando en el cristal...entre todas esas notas, miss b, siempre me deja alguna (sé que no son solo para mí, aunque siempre consiga que las sienta mías), y a veces alguna canción de regalo, y otras me roba una lágrima, como aquella vez que me contó historias de niña con su hermana,...

Siempre me deja algo escrito en el reverso de mis notas, para que yo lo lea...para que sepa que sonrió al saber de mí...

También me (nos) deja fotos de sus viajes, de sus cosas, retazos de su intimidad, de esos que me hacen sentir como si la espiara por una mirilla, y ella, en su cuarto, indefensa ante mis ojos, siendo ella...

A veces me paso por allí, y si Belén no ha dejado una nota, me entrentego jugando con la Pekenia Trigetnia...

Me gusta pensar que tiraste una piedra por mí en el canal de Amelie...

Un besazo de gracias, por tanta belleza.

sábado, febrero 11, 2006

spirit rebelde

Nos conocimos el día más triste de su vida. Y la perdí el peor día de la mía. Entre ambos, pasó media primavera y todo un verano cargados de sonrisas y abrazos, y alguna que otra lágrima compartida.

Aún recuerdo la segunda vez que te vi, ni me esperabas, ni esperaba verte, a pesar de ser tu cumpleaños y llevarte un regalo. Desde ese día, las noches ya nunca fueron igual. Nos recuerdo a los tres cantando y bailando las canciones de Placebo, los Red Hot, Fangoria, Ellos...tu bolso azul del 82, que era de segunda mano y me dejaste en herencia, aunque nunca llegué a tenerlo, y en el que siempre guardabas una grata y dulce sorpresa, como aquella botella de Peñascal que nos tomamos en mi terraza, quitándome toda esa tristeza que aquella tarde me había ido a visitar.

Por tí, me hice socio del videoclub, para poder ver en tu casa "mi vida sin mí", aquella noche de paseos y cerveza de gasolinera, que al final me quedé a dormir en tu casa. Y la mañana siguiente, cuando después de desayunar nos tiramos en la cama a ver dibujos alemanes en la tele local. Y aquella noche cantando canciones de la casa azul en aquella plaza desierta, o aquella otra en la que cenamos en tu casa, y la vez que cenamos en la de Car, o en el apartamento...o cuando, el peor cumpleaños de mi vida, me sacaste una sonrisa cantándome el cumpleaños feliz por teléfono a las 3 a.m.

Aún guardo la carta en la que os decía lo siento...

Aún te echo de menos...

play: "Laura", de Piratas (Sesiones Perdidas)

miércoles, febrero 08, 2006

nadie para amar

Temía morir. Morir de frío, de espera y de distancia. Por ello, tiritaba entre las manos desnudas y frías de aquella chica con bufanda de rayas y lunar de actriz asomado al vértice de sus lindos labios. Tiritaba muerta de miedo, como tirita la llama de una vela en mitad de un desierto de escarcha. Tiritaba como tiritan en mis párpados las lágrimas cuando temo estar borrando, sin querer, una sonrisa tras esa bufanda de rayas. Tiritaba, asustada, su esperanza.

domingo, febrero 05, 2006

atrás

Salía apresurada con su pesada mochila, bajando los escalones de 2 en 2, de 3 en 3. Sentía palpitar en su pecho la ansiedad de la emoción del que hace a a escondidas lo que más anhela. Y aquel plan había sido la ilusión de los dos últimos meses, dos meses valdíos de verano, de esos veranos en los que una ciudad desirta puede asolar cualquier alma.

Al llegar a la cabina de la esquina, llamó a Javi, tal y como habían quedado. Y tal y como habían acordado, pasada media hora se encontrarían en la estación para tomar el tren que les llevase por fin a ver el mar, como se habían prometido aquel largo y tedioso verano encerrados en la ciudad. Pero Javi, nunca llegó, y Diana se quedó dormida en los asientos de la estación. Sola.

Al despertar, Diana volvió a casa frustrada, y se dejó llevar en silencio ante los gritos y las riñas de sus padres. Los mismos que tanto temía Javi, y por los que se echó atrás. Pero lo q Javi no sabía, pues solo tenía 13 años, es que para quien se acobarda, para quien falla a un amigo, no hay paz cuando se queda solo en su cuarto intentando dormir...y que nunca más podría volver a mirar a Diana a los ojos sin estar diciéndola "lo siento".

play: "atrás", de Nacha Pop, versiones de Antonio Vega en "Básico", o de Enrique Urquijo en "Enrique Urquijo y los Problemas".